Habitos toxicos que consumen tu energia
Los hábitos
tóxicos son una serie de comportamientos que hacen que te conviertas en una
persona infeliz mediante tus rutinas. Es frecuente que algunas personas culpen
a su mala fortuna por ciertos hechos desagradables, y aunque a veces puede ser
así, otras veces son nuestros hábitos los que nos llevan por el camino de la
amargura.
En el
artículo de hoy, repasamos diez hábitos tóxicos que pueden estar entorpeciendo
tu bienestar y tu equilibrio emocional.
Comportamientos
que consumen tu energía
Y es que
existen una serie de hábitos tóxicos que solo están ahí por inercia, pero que
realmente no nos aportan nada bueno. Son esos hábitos que cuanto más los
practicamos más cuesta darles la espalda y cambiar. Si las cosas van bien es
fácil sentirse genial; en cambio, cuando van mal es complicado salir de ese
círculo vicioso. Por eso, muchas veces pensamos que las desgracias siempre
vienen juntas. Si todo te sale mal, ¿no será que estás haciendo algo
equivocado?
Está claro
que ser feliz todo el tiempo no es posible, pero si que se pueden adoptar unos
hábitos que favorezcan el bienestar y la felicidad de cada uno. Luchar por los
sueños de uno mismo, pasar rato en familia o cuidar las amistades son
comportamientos que a la larga nos benefician.
Hábitos
tóxicos que te hacen tremendamente infeliz
Pero,
¿cuáles son estos hábitos tóxicos que roban nuestra energía? ¿Qué costumbres o
comportamientos nos hacen infelices? Encontrarás las respuestas a estas
preguntas a continuación:
1. Centrarte
en lo que no tienes
Uno de los
grandes males del ser humano es desear constantemente cosas que uno no tiene. Suele
ocurrir que infravaloramos lo que tenemos y, en cambio, sobrevaloramos lo que
no poseemos. Esto pasa no solo con las cosas materiales, algunas personas
también sufren esto incluso con su pareja.
La auténtica
felicidad se encuentra dentro de uno mismo, porque cuando estamos bien con
nosotros mismos y luchamos por nuestros deseos más profundos, no necesitamos
nada más. Esa es la manera de encontrar la paz interior, aunque, por supuesto,
necesitamos tener cubiertas ciertas necesidades.
2. Negar la
realidad
Negar la
realidad es algo que suelen hacer mucho las personas que tienen miedo a la
incertidumbre y que evitan afrontar los problemas. Este miedo viene alimentado
por la inseguridad, que hace que la persona no se vea capaz de superar los
retos a los que se enfrenta al predecir un fracaso inevitable.
La confianza
alta en uno mismo va a determinar si llevamos a cabo un acción con valentía, y
no todo el mundo confía en las posibilidades que tiene de salir victorioso de
situaciones que la vida le presenta. Las personas con agallas y una
autoconfianza alta son más felices, y este tipo de individuos no niegan la
realidad.
Puede que
sea más buscar excusas si te echan de trabajo que reconocer que tal vez has
hecho algo mal. Así que deja de mirar para otro lado de manera sistemática y
asume que una parte de la responsabilidad en las cosas que te suceden puede
estar en ti.
3. Culpar a
los demás
Negar la
realidad incluye también culpar a los demás, pues es una manera de no tener que
reconocer que somos nosotros los que debemos cambiar.
Por ejemplo,
si no has tenido éxito en una asignatura de la universidad y has suspendido un
examen, es más fácil culpar al profesor y a su método de enseñanza que
reconocer que no estudiaste lo suficiente ni tuviste la seriedad y la
persistencia para dedicarle 20 minutos al día a repasar algunos conceptos.
Culpar a los demás hace que no aprendas de los errores y, por tanto, es un
hábito tóxico.
4. No salir
de la zona de comodidad
La zona de
confort es un estado mental que hace que prefieras seguir en un lugar que crees
que es más seguro, pero este lugar no te permite crecer y desarrollarte. Puede
que parezca un sitio agradable pero a la larga te hará infeliz; a cambio de no
experimentar momentos puntuales de estrés y frustración, aterrizaremos de lleno
en el estancamiento emocional.
La zona de
confort es una zona en la que nos quedamos atrapados, y permanecer en ese lugar
por miedo a lo que el futuro te depara es un hábito tóxico.
5. Pasar
mucho tiempo temiendo el "qué dirán"
Las personas
infelices son dependientes de los demás, porque siempre buscan la aprobación de
los otros. Pasan demasiado tiempo pensando en lo que los demás pensarán de
ellos y en si lo que hacen será del gusto de los otras personas.
Esto va en
contra del bienestar, porque para ser feliz uno debe perseguir sus metas y no
las que tienen los demás. Por ejemplo, es una mala opción estudiar una carrera
sólo porque tu padre quiere que la estudies, pues nunca te va a llenar.
Artículo recomendado: “Consejos para dejar de pensar en lo que los demás piensen de ti”
6. Vivir en
piloto automático
Hoy en día,
es frecuente vivir en piloto automático. Esto quiere decir que vamos por la
vida sin pararnos a pensar en lo que estamos haciendo en realidad, sin prestar
atención al momento presente.
Este tipo de
comportamiento convierte a las personas tremendamente infelices, pues hace que
vivamos alejados de la realidad, inmersos en nuestras expectativas y lejos de
poder disfrutar del aquí y el ahora. Para empoderarse frente a la vida es
necesario encontrar la conexión con uno mismo.
7. Aferrarse
a las emociones negativas
Si es malo
vivir de las expectativas, es decir, del futuro, también es malo vivir del
pasado. La ira y el resentimiento son emociones que suelen estar vinculadas a
vivir en momentos ya ocurridos. Experimentar estas emociones es negativo para
nuestro bienestar, y no roban mucho energía. Para ser feliz, hay que aceptar
las experiencias pasadas y seguir adelante.
8. No dormir
bien
Una mala
higiene del sueño tiene efectos muy perjudiciales para nuestra salud; no
solamente en cuanto a los aspectos físicos, sino también en relación a los
efectos psicológicos. No dormir bien afecta a nuestro rendimientos en el trabajo,
a nuestro estado de ánimo, a nuestro humor y, evidentemente, a nuestra salud
general.
Quizás te interese: “10 principios básicospara una buena higiene del sueño”
9. Se hacen
las victimas
Ser
victimista es un hábito tóxico. Las personas con este tipo de comportamiento
siempre se lamentan y tienen una actitud negativa frente a los problemas. Esta
conducta tóxica no permite aprender de las experiencias pasadas y nos estanca.
Para plantarle cara a la vida, hace falta responsabilizarse ante las situaciones
que puedan surgir y es necesario dejar de lado el victimismo.
Artículo relacionado: ”Victimismo crónico:personas que se quejan por vicio”
10. Comer
mal
Si no dormir
bien tiene un efecto negativo en nuestro rendimiento diario y en nuestro nivel
de energía, comer mal también afecta negativamente a nuestras emociones y a
nuestra salud. De hecho, la mala alimentación provoca obesidad y muchos
problemas físicos serios, como problemas de corazón, que además pueden derivar
en problemas de autoestima, inseguridad, etc.

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